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"Sale caro ser poeta", de Gloria Fuertes

Sale caro ser poeta sale caro ser poeta sale caro, señores, ser poeta. la gente va y se acuesta tan tranquila -que después del trabajo da buen sueño-. trabajo como esclavo llego a casa, me siento ante la mesa sin cocina, me pongo a meditar lo que sucede. la duda me acribilla todo espanta; comienzo a ser comida por las sombras las horas se me pasan sin bostezo el dormir se me asusta se me huye -escribiendo me da la madrugada-. y luego los amigos me organizan recitales, a los que acudo y leo como tonta, y la gente no sabe de esto nada. que me dejo la linfa en lo que escribo, me caigo de la rama de la rima asalto las trincheras de la angustia me nombran su héroe los fantasmas, me cuesta respirar cuando termino. sale caro señores ser poeta.  Gloria Fuertes

"El oficio de poeta", José Agustín Goytisolo

El oficio del poeta Contemplar las palabras  sobre el papel escritas,  medirlas, sopesar  su cuerpo en el conjunto  del poema, y después,  igual que un artesano,  separarse a mirar  cómo la luz emerge  de la sutil textura. Así es el viejo oficio  del poeta, que comienza  en la idea, en el soplo  sobre el polvo infinito  de la memoria, sobre  la experiencia vivida,  la historia, los deseos,  las pasiones del hombre. La materia del canto  nos lo ha ofrecido el pueblo  con su voz. Devolvamos  las palabras reunidas  a su auténtico dueño. José Agustín Goytisolo

"Autopsicografia", de Fernando Pessoa

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Autopsicografía El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente. Y, en el dolor que han leído, a leer sus lectores vienen, no los dos que él ha tenido, sino sólo el que no tienen. Y así en la vida se mete, distrayendo a la razón, y gira, el tren de juguete que se llama corazón. Fernando Pessoa